« Home | Una aproximacion hacia la escuela º 160 »

Aproximacion teorica de la investigacion.

Reconocemos que se necesita tiempo para crear consenso, para investigar lo que puede o no puede funcionar, para crear nuevas estructuras y procesos, para hacer preguntas de sondeo –que son necesarias- y para obtener resultados.
Se debe realizar un inventario de los recursos que posee la escuela, tanto técnicos como inmateriales, (de comunicación, culturales y funcionales.)
Este relevamiento es fundamental ya que debe ser exhaustivo y preciso para lograr la mayor cantidad de datos posibles.

En el ámbito escolar es donde los niños pasan gran parte de su infancia y por ende allí es donde se logran las “conexiones” más profundas con lo que más los motive, estimule e identifique. Por lo que son necesarias acciones innovadoras y estrategias para lograr la participación del barrio en la comunidad educativa y la inserción de la escuela en la cotidianeidad barrial para lograr cambios positivos dentro de un sistema formal como la escuela.
La imagen de la escuela estará determinada por lo que “haga” dicha organización. Aunque debe considerarse que existen públicos distintos que interpretan los mensajes en forma diferente, por lo que permanentemente se debe trabajar en la imagen de la escuela, como fenómeno intangible, para generar una imagen positiva.
La diferencia de públicos puede estar dada por el lugar en el que nos situemos, ya sea desde afuera de la organización (opinión pública que la comunidad barrial posea con respecto a ella) o bien considerando los puntos de vista internos (auto evaluación del plantel docente, funcional y directivo) para obtener una visión global.
La realidad de la organización debe ser lo más parecida a la imagen que se pretende dar (su proyección a la comunidad)
Esta imagen debe ser creíble y comunicable para que exista una identificación con ella.
Para ello es considerable destacar los puntos fuertes que posea a partir de la observación de cuestiones de tipo normativo que constituya una referencia permanente y una guía de acción en todo lo que se refiere al núcleo de la organización (PEI); integral para garantizar una actuación sinérgica de todos los integrantes, recursos e instrumentos de la misma, para lograr la máxima coordinación entre las políticas formales y funcionales.
Estos puntos fuertes incluyen su estructura organizativa (incluidos los sistemas de decisión), sus procedimientos de control y planificación y sus capacidades y el saber hacer.